Novedades mayo 2018. Varios adultos.
ENSAYOS
HACIA UN MUNDO FELIZ
En 1932, entre la primera y segunda guerra mundiales, Aldoux Huxley publicó su famosa distopía Un mundo feliz. Esta obra, como refleja con amarga ironía su título, trata del concepto emergente de la felicidad y su medicalización. Y en 1947, tras la segunda guerra mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como el completo bienestar físico, mental y social.Hacia un mundo feliz trata de reflejar que, efectivamente, nos dirigimos hacia el mundo feliz de Huxley. Un mundo en el que la felicidad y la salud –la «felisalud»- se han convertido en un imperativo cultural de las posmodernas sociedades consumistas, y tienen que ser buscadas y consumidas. La felisalud se ha convertido en un objeto de consumo. Vivimos en un mundo en el que se glorifica la felicidad, en el que las personas prefieren ser enfermos que infelices. En el que un porcentaje muy elevado de la población está soma-medicada con antidepresivos o incluso antipsicóticos porque no quiere sufrir. Un mundo en el que los psiquiatras curan el desamor y el sufrimiento a base de pastillas. ¿Acaso nos hemos vuelto todos locos?
A través de este ensayo, el autor denuncia la instrumentalización de la medicina y, particularmente, de la psiquiatría, en aras de la medicalización de problemas de la vida cotidiana que generan sufrimiento como es el desamor o la pérdida de trabajo, así como las características de las posmodernas sociedades capitalistas que lo explican. Así, vivimos en sociedades líquidas e inmediatas, caracterizadas por la influencia que ejerce el capitalismo sobre los procesos de creación de identidad, las prácticas sociales, y la cultura. Sociedades en la que todo el mundo es mercantilizable, y la identidad se construye a través de lo material, de manera que, como reza el refrán, tanto tienes, tanto vales. Tengo, luego existo.
El mal es un problema filosófico, psicológico y social. Y si continúa siendo algo irresuelto −a pesar de los cientos de miles de páginas escritas sobre el tema− es porque en el orden de la causa se manifiesta como un real, un límite al pensamiento, y fundamentalmente un factor irresoluble de la condición humana. Álvaro Alvarado
“Alvarado lleva siempre un cuaderno, una pluma y una caja pequeña de acuarelas encima, que caben perfectamente en sus bolsillos, y que le permiten dibujar lo que le rodea para saber dónde y cómo está, o que simplemente le hacen dibujar por dibujar. Sabe captar lo inmediato, la poética del momento. Sus cuadernos son catalizadores de su impulso vital, porque Álvaro dibuja, por necesidad instintiva, todo lo que sale a su encuentro. Además es psicólogo, amante de la Naturaleza, toca el saxo y sabe divertirse. Y esto último es lo que más apreciamos en sus numerosísimos dibujos: la alegría apacible y contagiosa del que disfruta de la vida.”
La información más completa y actual para conocer Holanda y su capital, Ámsterdam. En la primera parte, organizadas en siete capítulos, se describen los pueblos y ciudades, monumentos y espacios naturales más interesantes, y las rutas más atractivas para recorrerlos. La segunda, titulada «A vista de pájaro», consiste en un recorrido panorámico por la geografía, la historia, la economía, la organización política, el arte y la cultura del país. Las secciones finales proporcionan Informaciones prácticas de gran interés para el viajero, como servicios turísticos, funcionamiento de los transportes, direcciones útiles, oficinas de turismo, un extenso vocabulario para entender las cartas de los restaurantes, así como una completa selección de hoteles y restaurantes. El carácter práctico de esta guía se debe en buena parte a la documentación cartográfica en ella contenida: 10 mapas y 24 planos de las ciudades más importantes.
“Yosoko”, bienvenidos, Japón es uno de los dos o tres países más interesantes de este planeta. En japonés, Japón se dice Dai Nihon o Nippon, “El Imperio del Sol Naciente”. Los japoneses destacan por su cortesía extrema, meticulosidad, aprecio de lo sencillo, sabiduría para ver y estar en la naturaleza, detallismo en grado máximo, pulcra educación y refinado sentido de la estética; tremenda responsabilidad laboral. A esto van unidas unas costumbres milenarias que, como sus templos de madera rehechos una y otra vez, todavía conservan y combinan prodigiosamente con su avanzada tecnología. Desde luego, para un observador occidental, Japón es otro mundo. Recorrer el país es un viaje interior por una prodigiosa belleza exterior natural o artificial: megalópolis ultramodernas como Osaka o Tokio que tienen su contrapeso en núcleos tradicionales como Kioto, Matsue o Kakunodate. Una cocina impresionante, infinidad de parques nacionales, más el monte Fuji, las capitales provinciales tan agradables, y no es tan caro ir a Japón…CÓMIC
Quino
MUJER EN LA PENUMBRA


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